Grasas añadidas vs grasas naturalmente presentes en los alimentos, ¿qué debemos saber?

 

Las grasas son nutrientes esenciales para el organismo, aunque poco a poco las hemos ido apartando de nuestra dieta por pensar que son malas, injustamente las hemos metido a todas en el mismo saco. Nada más alejado de la realidad, puesto que algunas de ellas son especialmente beneficiosas para nuestra salud. Por eso es muy importante saber diferenciar entre las grasas y aceites añadidos vs las grasas naturalmente presente en los alimentos.

 

Poco a poco vamos sabiendo que no es tan importante el tipo de grasa, de la clasificación clásica saturadas vs insaturadas, sino la calidad de éstas, el cómo han sido procesadas y cómo las vamos a tomar. De ahí que podemos diferenciar claramente la grasa que se ha añadido a una pieza de bollería industrial vs la grasa que está de manera natural en un yogur, y poco a poco debemos perderles el miedo.

 

Algunas de estas grasas saludables  y beneficiosas para la salud están en alimentos, cómo:

  • El aceite de oliva, nunca tomaremos menos de 4 o 5 cucharadas soperas al día.
  • Los frutos secos, como nueces, avellanas, almendras… mejor en crudo, un puñado al día.
  • Las semillas, cómo las de chía, lino, amapola, sésamo… y sus aceites en crudo.
  • El pescado azul, rico en grasas omega 3  , cómo sardinas, caballa, atún claro, bonito, salmón, boquerones… de 3 a 4 veces por semana.
  • El aguacate y las aceitunas.

 

Por otro lado, están esos alimentos que, aunque tienen variable componente graso y colesterol, podemos incluir perfectamente en una dieta equilibrada en personas sanas, cómo: los huevos enteros, los yogures, los quesos, la leche, el cacao, el aceite de coco y las carnes frescas o poco procesadas…como el jamón cocido extra Bonnatur de Argal, por ejemplo.

 

Finalmente, los alimentos muy grasos y ricos en colesterol, como manteca, beicon, piel de las aves, embutidos de baja calidad, e incluso grasas vegetales como la de palma… son los que se deben evitar.