Ana Azanza

Candidiasis intestinal: ¿moda o realidad?

Ana Azanza

Candidiasis intestinal: ¿moda o realidad?

14/07/2022

Cada vez hay más personas familiarizadas con este término, bien porque lo han escuchado a alguien, o bien porque lo han leído en Internet…pero, sobre todo, porque les ha resonado con sus dolencias y han prestado atención a esta palabra.

Lo cierto es que nunca se recibe este diagnóstico en las consultas médicas ni de atención primaria ni de especialidades. Sencillamente porque no se piensa en ello. Ya que la cándida no deja de ser un hongo saprofito, es decir, que vive en nosotros y forma parte de nuestra flora cumpliendo su función, especialmente en el intestino.

Y cuando se diagnostica una candidiasis, es porque resulta evidente y se observa a simple vista ya sea en la vagina, en la boca, en la garganta, en el esófago o en la piel. Los picores o irritación que provocan tampoco pasan desapercibidos. Entonces ¿por qué se habla tanto de candidiasis intestinal?

Porque hay mucha gente con problemas digestivos crónicos, como hinchazón abdominal, gases, estreñimiento, diarreas y, además picores en la piel, cansancio, migrañas, sinusitis, y un largo cortejo de síntomas para los que no se encuentra un diagnóstico que no sea: colon irritable o cuadro depresivo, estrés, ansiedad,etc.

Y es que, aunque en un estudio de heces realizado en el laboratorio, no se den por positivas estas levaduras por considerarlas “normales”, lo cierto es que su mero aumento, produce un desequilibrio de la microflora del intestino causando muchos problemas. Y esto se conoce con el nombre de disbiosis.

La disbiosis es una alteración de la microbiota. Muchas veces se habla de candidiasis cuando en realidad, no se sabe si son las cándidas o es cualquier otro bichito de esta fauna que tenemos dentro. Seguro que te suenan otros nombres como Helicobacter pylori, E. Coli, etc. En realidad, en nuestro intestino se libra una auténtica batalla, una guerra entre distintas cepas de bacterias, virus, hongos y parásitos. Todos luchan por dominar. Cuando triunfan unos sobre otros tenemos problemas, sobre todo si los ganadores se vuelven unos abusadores que arrinconan a los buenos. Y creo que las cándidas son de las más frecuentes ganadoras.

Entonces nuestra mucosa intestinal se inflama y duele, transmitiendo esa inflamación a otras mucosas del cuerpo apareciendo más síntomas en otros lugares. Esta inflamación local hace que el intestino pierda su función de barrera protectora y deje colarse hacia la sangre a muchas bacterias, partículas y sustancias extrañas que provocan una respuesta inmune: más inflamación.

Las enfermedades autoinmunes de origen desconocido pueden tener su inicio aquí precisamente, en esta mucosa intestinal irritada e inflamada.  ¿A qué es debido este aumento de las disbiosis, en especial de la candidiasis crónica? Está claro que tiene que ver con el estilo de vida actual. Son muchos los factores que atacan a nuestras bacterias beneficiosas. Por nombrar los más importantes y frecuentes:

  • La toma de antibióticos desde la infancia
  • Los corticoides y tratamientos hormonales
  • El estrés y las prisas de la vida moderna
  • Muchas horas de sedentarismo
  • La carne tratada con antibióticos
  • Los vegetales cultivados con glifosato y otros pesticidas
  • Y, sobre todo, el omnipresente azúcar en nuestra alimentación en forma de pan, bollería, galletas, helados, postres lácteos, bebidas azucaradas o edulcoradas, alcohólicas, patatas, aperitivos crujientes, etc.

Y en definitiva todo aquello que reduzca nuestras defensas y nos haga más vulnerables.