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La lista de la compra esencial para una cocina saludable

¿Sabes cuántos beneficios te aporta hacer una lista de la compra antes de ir al supermercado? –

  • Propicia el ahorro, porque te ayuda a comprar sólo los productos necesarios.
  • Te ayuda a incluir productos de calidad para fomentar una alimentación sana, equilibrada y variada.
  • Y, sobre todo, evita que nos olvidemos productos o alimentos esenciales.

¡A planificar el menú!

Este es el paso más importante a la hora de hacer la lista de la compra. Pensamos en un menú equilibrado, nutritivo y sin carencias ni excesos. Hazte las siguientes preguntas:
– ¿En cuántas comidas o ingestas distribuirás tu menú diario?
– ¿Serán comidas frías o calientes? ¿saladas o dulces?

Teniendo en cuenta que tus comidas sean nutricionalmente completas, recuerda que en tu menú debe haber:

  • Proteínas: pueden derivar de lácteos o derivados de carnes, huevos o en el caso de vegetarianos, legumbres
  • Hidratos o cereales: pan, galletas, cereales de desayuno, harinas y derivados, pastas u otros.
  • Grasas buenas: pueden derivar del aceite de oliva, de aceitunas, de frutos secos o aguacate, así como del pescado azúl.
  • Líquidos: podemos obtener líquido preferentemente del agua o de otras bebidas como por ejemplo la leche, el café, té, zumos naturales.
  • Vitaminas y minerales:muchos alimentos incluyen distintos tipos de vitaminas. Una buena forma de sumar micronutrientes es incorporar frutas y/o verduras.

Así que, recuerda, para que la planificación de un menú saludable aporte excelentes resultados, no debemos olvidar:
– Realizar la compra en función del menú semanal, de manera que no falten ingredientes al momento de cocinar.
– Variar los métodos de cocción, limitando a una frecuencia de una o dos veces por semana las frituras y teniendo en cuenta que una fritura bien hecha siempre es más saludable
– Emplear ingredientes de temporada para que así el menú sea de mejor calidad nutricional y sensorial, así como también con menor precio.
– Realizar el menú para una semana entera o dos semanas e ir alternando los mismos. Podemos cambiar la comida o la cena de un día por la comida y/o cena de otro sin inconvenientes.
– Supervisar cada día qué comeremos al día siguiente según la planificación, para corroborar que no falten ingredientes o para adelantar trabajo si es posible.
– No olvidar la lista de la compra cuando vayas al supermercado.
– Utilizar las cantidades apropiadas de cada ingredientes para cocinar la cantidad justa o para cocinar y congelar si queremos facilitar las tareas.

Con estos trucos tú mismo puedes planificar un menú saludable y así, mejorar la calidad de tu dieta así como el coste de la misma.