


29/07/2021
El aceite de coco es un aceite vegetal con un alto contenido en grasa saturada, es lento para oxidarse y por tanto resistente a ponerse malo con una duración de 6 meses sin deteriorarse. El aceite de coco contiene una elevada concentración de ácido láurico.
El aceite es comestible extraído de la semilla de cocos maduros recolectados de la palma de coco. Podemos encontrar este aceite refinado, blanqueado y desodorizado más recomendable en la alimentación por su mayor contenido en nutrientes y propiedades.
El Aceite de coco proviene de la nuez de coco, se obtiene por extracción y refinado de la pulpa blanca que recubre el interior de la nuez. En el prensado, el coco se seca después de su cosecha y se almacena durante meses hasta que la fruta continúa procesándose.
Es un aceite con una gran versatilidad ya que se puede usar en frio para el uso de multitud de tipos de Ensaladas, tostadas, carnes, pescados y derivados. Gracias al intenso sabor se suele usar mucho para la repostería puesto a que tiene una alta concentración de propiedades como la grasa y aporta un sabor particular que enriquece las elaboraciones.
El aceite de coco forma parte de muchos productos de cosmética como jabones, champús, cremas y aceites corporales.
El aceite de coco contiene muchas propiedades para la salud, cuida la piel y el pelo; también ayuda a bajar de peso.
Aquí van algunos beneficios:
● Protege el sistema inmune, protegiendo al organismo de microorganismos y enfermedades
● Mejora los niveles del colesterol
● Favorece la digestión y la circulación intestinal
● Aumenta la sensación de saciedad
● Quema la grasa abdominal
*Grasas Saturadas: En alimentación el uso de grasas saturadas está recomendado, pero en un índice bajo sin abusar porque un alto consumo ayuda a engordar y puede perjudicar nuestro organismo siendo un factor de riesgo a la hora de sufrir problemas cardiovasculares. Las grasas en sí, no son malas al ser una fuente de energía necesaria para la composición protectora de nuestro organismo.
*Colesterol malo alto: Así como un estudiado y moderado uso del aceite de coco ayuda a regular nuestros niveles de colesterol, favoreciendo al aumento del colesterol bueno, el HDL, también es fácil de pasarse y que eso afecte a los niveles de LDL. Si tienes el LDL alto, deberías rebajar el uso del aceite de coco.
*Indigestiones: Hay muchas personas que tienen el estómago un poco delicado y el aceite de coco precisamente no es el más fácil de digerir. Si tienes problemas de estómago no es lo más recomendable consumir alimentos cocinados o aliñados de aceite de coco, puede producir diarrea o retortijones fuertes de barriga.
*Problemas de corazón: como hemos hablado anteriormente, tiene una alta concentración de grasas saturadas, por lo que no es que sea malo, pero hay que tener mucho cuidado con la dosis que tomamos por los problemas de infartos y derivados.
*Hipertensión: Si eres una persona con la tensión alta se recomienda no consumir este producto. El aceite de coco sube la presión arterial.
*Diabéticos: La producción de azúcar se puede ver afectada por el uso continuado de aceite de coco. Puede afectar a la tolerancia a la insulina.
*Alergias cutáneas: Ten cuidado si padeces alguna alergia por qué puede hacerte reacción y causar rojeces y picazón.
Así pues, estos son los usos y beneficios del aceite de coco, y es que pese a su alto contenido en grasas saturadas, el aceite de coco se ha convertido en un ‘must’ entre los amantes de la alimentación y la salud natural.