Elisa Escorihuela

Alimentación saludable en el trabajo

07/04/2021

Comer saludablemente es importante y no solo debemos hacerlo en casa, sino que es importantísimo hacerlo también en el trabajo, ya sea si llevas tu tupper, si tienes que comer en un restaurante o si lo haces en la cantina del trabajo.

Una alimentación puede conllevar muchas complicaciones a nivel de salud, por ejemplo, una dieta con una ingesta excesiva de azúcar y grasas puede favorecer el desarrollo de patologías como la obesidad, dislipemia y diabetes. Por lo tanto, no hay que quitarle importancia a la alimentación en el trabajo, sino que debemos ser más consciente de la influencia que tiene, ya que en muchos casos, pasamos gran parte del día en el trabajo y además hay que pensar también que una inadecuada pueda afectar a la productividad laboral.

Por otro lado, no solo se trata de tener en cuenta los alimentos que comemos, sino que el horario de las comidas y la cantidad de las mismas también son factores importantes que debemos tener en cuenta. De esta forma, comidas abundantes y de digestión lenta pueden dar lugar a somnolencia. Esto afecta negativamente ya que supone un peligro de accidente laboral, en el caso de que se realicen trabajos peligrosos y por otra parte pueden reducir la productividad, especialmente en los trabajos que requieren mucha atención.

Muchas veces, nos vemos obligados a llevar la comida de casa al trabajo por diversos motivos. Dentro de estos motivos podemos destacar la falta de tiempo, recursos, opciones para comer o incluso personas que sufren alergias o intolerancias que se ven obligados a mirar más lo que comen cada día.

La falta de organización y las prisas, en muchas ocasiones nos llevan a elegir platos poco saludables que no cumplen con el perfil nutricional que necesitamos para superar jornadas de trabajo que pueden ser que requieran mayor energía por el gasto energético que presentan o bien por los altos niveles de estrés que sufrimos muchas veces en el puesto de trabajo.

Por lo tanto, tenemos que hacer lo posible para no caer en este patrón y adaptar en lo posible, las comidas a cada persona y su puesto de trabajo, ya que no gasta lo mismo una persona que trabaja en una oficina que una persona que se dedica a la construcción.

Si en el puesto de trabajo no se cuenta con comedor, lo ideal es llevar la fiambrera de casa. Para ello debemos organizar bien nuestra comida semanal, solo nos llevará unos diez minutos y esto nos ayudará también a realizar una lista de la compra mucho más saludable puesto que no elegiremos los productos que compramos ni por rutina, ni por capricho.

Para ayudarte a planificar las comidas, te doy unas ideas fáciles y rápidas para hacer unos tuppers saludables de lunes a viernes, asegurando esa alimentación saludable y además ahorrar un coste económico al no salir a comer todo los días. Además, te proponemos algunas ideas para las cenas que complementan la comida de ese día.

 

Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes
Comida Ensalada de garbanzos con espinacas y huevo duro Crema de calabaza

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Koroke y jamón cocido Bonnatur

Lentejas estofadas con calabaza Salteado de pollo con verduras Quinoa salteada con verduras

 

En caso de que no nos resulte factible llevar la comida de casa y en el trabajo tenemos un comedor que nos ofrece un menú para las comidas, hay algunas recomendaciones a tener en cuenta para elegir las opciones más saludables. Estas recomendaciones también sirven para cuando vayamos a comer fuera del trabajo.

Si se trata de un menú con un primer plato, segundo plato y postre, sería recomendable:

Elegir como primer plato una ensalada o una crema de verduras. De esta forma aseguramos esos nutrientes beneficiosos que nos aportan las verduras.
Como segundo plato podríamos optar por carne, pescado o huevos con alguna guarnición de verduras. Si elegimos carne, te recomendamos elegir carnes magras, como son el pollo y el pavo, ya que tienen un menor aporte de grasas y colesterol.
Por último nos queda el postre, que seguramente ya sabes lo que te voy a recomendar, que es elegir la pieza de fruta fresca, ya que nos aporta fibra, vitaminas y minerales.

En caso de elegir un único plato, es recomendable tener en cuenta las proporciones del plato saludable, es decir, mitad del plato de verduras, un cuarto de hidratos de carbono de absorción lenta y un cuarto de proteínas. Así nos aseguramos de cubrir nuestras necesidades nutricionales. Además, de esta forma la comida nos resultará menos pesada, por lo que no nos afectará negativamente al rendimiento.

Es importante también hablar de las bebidas que acompañan a nuestras comidas. La mejor alternativa, sin duda, es el agua. No sería aconsejable elegir refrescos azucarados ni bebidas alcohólicas en ningún caso. Por un lado, los refrescos nos aportan una gran cantidad de azúcares que realmente no necesitamos, y por otro lado, las bebidas alcohólicas pueden influir en nuestro comportamiento y productividad.

Las comidas principales son importantes, pero como solemos pasar bastante tiempo en el trabajo, puede ser necesario hacer un almuerzo o merienda.

¿Qué alimentos podemos elegir?

Al no disponer de mucho tiempo, lo más fácil es optar por cosas rápidas y sencillas. Unas opciones ideales son las piezas de frutas, bocadillos de pan integral con un buen jamón , yogur y frutos secos. Estos alimentos nos pueden dar esa energía extra para seguir hasta la hora de comer o hasta ir a casa. Además, son muy fáciles de combinar entre ellas para hacer una toma más completa.

Durante los últimos años ha surgido el proyecto FOOD (Fighting Obesity through Offer and Demand), que tiene como objetivo fomentar una nutrición equilibrada entre los trabajadores. Para esto se busca una mejora de la calidad nutricional de los platos ofrecidos en los restaurantes y a la vez se quiere facilitar la elección de los trabajadores una vez informados a través de la empresa. Además, para conseguir el objetivo de mejorar la alimentación de los trabajadores se busca intensificar la interacción entre la oferta y la demanda.

Dentro del programa propuesto, podemos destacar el desarrollo de una red de restaurantes que siguen las recomendaciones FOOD, lo que ha dado lugar a la guía FOOD en la que se incluyen todos los restaurantes que forman parte del proyecto. A través de esta red, los empleados tienen una mayor facilidad de encontrar sitios cercanos para comer de forma equilibrada.

Estudios realizados en cuanto a la alimentación en el trabajo

No han habido muchos estudios acerca de la nutrición en el trabajo, es decir, la influencia de la nutrición y la salud sobre el rendimiento a nivel laboral. Eso cambió cuando ISS Iberia presentó el primer estudio multidisciplinar llevado a cabo en España sobre la nutrición en el puesto de trabajo. Según este estudio, el 87% de las empresas españolas consideran que la salud y el bienestar de sus empleados son fundamentales. Aún teniendo en cuenta este dato, el 71,3% de las empresas considera que no hay suficiente conocimiento y ni concienciación sobre el impacto que tiene la alimentación en la productividad de los trabajadores.

Se ha visto que una alimentación inadecuada y no saludable puede producir un descenso del 20% de la productividad, aún así, las empresas pequeñas y medianas afirmaban que habían ciertos factores que les tiraban para atrás para mejorar la alimentación en el trabajo. Dentro de los principales frenos encontramos los hábitos culturales, falta de conocimiento y costes de la implantación de un programa de alimentación saludable.

Desde el punto de vista de los trabajadores, hay un gran interés por mejorar su alimentación, en concreto, al 85% de los trabajadores les gustaría mejorar su forma de comer. Por otra parte, el 21% quisiera tener una mejor oferta gastronómica, además de un espacio adecuado para poder realizar las comidas.

¡Sin duda la alimentación en el trabajo es importante, no descuides la tuya!