Ana Azanza

¿Cómo saber si tengo buena salud intestinal?

Ana Azanza

¿Cómo saber si tengo buena salud intestinal?

19/05/2021

La salud intestinal es un buen reflejo de la salud en general. Así es, si te encuentras bien, con energía y sin síntomas, es más que probable que tu salud intestinal sea óptima.
Hay dos máximas que corroboran esta teoría y que dicen “la salud comienza en el intestino” o lo que es lo mismo, que “la muerte comienza en el colon”.

Desde Hipócrates, se sabe que el intestino es el epicentro de todo. Y que en él residen la mayor parte de nuestras defensas, los billones de bacterias que forman parte de nuestra microbiota.

Cuanta más variedad de cepas de microorganismos vivan en nuestra flora intestinal, mayor equilibrio existirá, porque ninguno dominará en exceso sobre los otros. Ahí está la clave, en el equilibrio entre todos ellos, en que no haya uno que arrincone a los demás. Todo lo que está en exceso perjudica y lo que está equilibrado beneficia.

¿Y cómo saber si tengo una buena salud intestinal? La respuesta parece muy obvia, pero a veces, no lo es tanto.

Lo primero de todo tenemos que observar qué sucede en nuestra esfera digestiva y qué sentimos.

Para ello nos haremos las siguientes preguntas:

– ¿Me repiten algunas comidas?

– ¿Tengo reflujo?

– ¿Padezco de cólicos o retortijones?

– ¿Se me hincha el abdomen después de las comidas?

– ¿Tengo un exceso de gases en mis tripas?

– ¿Cómo es de regular mi hábito intestinal?

– ¿Tengo un vaciamiento completo de mi intestino o me quedo con sensación de retención de heces?

– ¿Cómo son mis deposiciones? ¿su forma? ¿consistencia? ¿color? – ¿Padezco de hemorroides? ¿picores? ¿sangrado?

Y a continuación nos preguntaremos por otros síntomas:

– ¿Padezco de catarros con frecuencia? ¿rinitis? ¿herpes? ¿cistitis? ¿o cualquier otra infección por bajas defensas?

– ¿Padezco de alguna enfermedad de origen autoinmune? ¿hipotiroidismo? ¿artritis reumatoide? ¿espondilitis? ¿fibromialgia? ¿Crohn o colitis ulcerosa?

– ¿Tengo problemas dentales o de encías?

– ¿Somnolencia? ¿cansancio?

Sobre estos antecedentes:

– ¿Tomo medicación de forma habitual? ¿He tomado antibióticos, corticoides u hormonas o inmunosupresores en periodos de mi vida?

– ¿Nací por cesárea? ¿Fui amamantado 4 meses por lo menos?

– ¿He viajado a países o lugares sospechosos de enfermedades transmisibles por agua o alimentos?

Y sobre nuestros hábitos y costumbres:

– ¿Mastico lo suficiente las comidas?

– ¿Bebo cuando como?

– ¿Bebo suficiente agua entre comidas?

– ¿Cómo relajado o estresado?

– ¿Llevo una vida muy estresada en general?

– ¿Me muevo? ¿Hago ejercicio?

– ¿Cuántos lácteos tomo al día?

– ¿Cuánto alimentos hechos con cereales?

– ¿Qué proporción de vegetales hay en nuestros platos?

Podríamos seguir y seguir con las preguntas para concluir finalmente que el intestino está presente en cada uno de los problemas de salud de las personas, y que hemos de cuidar nuestro intestino, porque nuestra salud es cosa nuestra y solo nuestra.