Ana Azanza

La importancia de la flora intestinal

Ana Azanza

La importancia de la flora intestinal

27/07/2021

Nuestra salud está en manos de la microbiota

Una parte importante de las superficies de nuestros tejidos y órganos está recubierta de bacterias y microorganismos, cuya función principal es la de defendernos frente a ataques externos e internos pero que además cumple con veinte mil funciones más.

Estos microorganismos están por todas partes, pero sobre todo en piel y mucosas: ya sea en el cuero cabelludo, en las palmas, la nariz, la boca, garganta, vagina, intestino delgado y grueso, y muy especialmente en el ciego a la derecha, donde el apéndice.

Los heredamos de nuestros padres y muy especialmente de nuestra madre en el momento del parto a través del canal vaginal y después, con el gran regalo de la lactancia materna.

Cada vez se investiga más sobre la flora bacteriana. Han proliferado en las farmacias los suplementos probióticos y los anuncios de yogures que nos hablan de bífidus y lactobacilos que promueven la salud intestinal. Hay un interés creciente por los alimentos fermentados, los alimentos prebióticos que alimentan a las bacterias probióticas…pero a pesar de todo ello y de que se conoce desde hace tiempo la importancia que tienen para la salud, no nos preocupamos de ellos para nada, hasta que nuestro intestino empieza a protestar y el resto del cuerpo se solidariza con él.

El estilo de vida actual acumulador y potenciador de estrés crónico y tensiones emocionales, la omnipresente química en casi todo lo que comemos, bebemos, respiramos y tocamos y sobre todo la toma de antibióticos desde edades
tempranas de la vida, atacan directamente a esta valiosa microbiota y a sus genes o microbioma.

Pero sin duda alguna, la alimentación que hacemos influye en el tipo de flora que asienta en nuestro intestino. Unas veces la empobrece y otras veces la multiplica pero de forma desequilibrada como ocurre en el SIBO. Nuestra dieta tiene que ser muy variada y poco cocinada y por supuesto elaborada con ingredientes naturales de la zona, consumidos en su estación.

Los alimentos que mas la benefician son las fibras, por ejemplo la inulina, muy presente en ajo y cebolla y los fermentados lácteos como kéfir, yogures, así como los vegetales, como kimchi, chucrut, soja, miso, casi todas las futas y los germinados, alimentos vivos que nacen de una semilla.

Hemos de evitar el alcohol, los azúcares refinados, el trigo moderno y sus derivados y las grasas trans y también las fritas y oxidadas.

Mención especial se merecen en este apartado los edulcorantes artificiales y bebidas de cola.