Los fosfatos, ¡encuéntralos en las etiquetas de los alimentos!
A la hora de comprar un embutido o fiambre son varios los factores (como el sabor, el precio, la calidad…) que pueden decantarnos por uno u otro.
Para determinar la calidad es importante mirar las etiquetas, conocer qué son los fosfatos y qué relación tienen con los elaborados cárnicos.
¿Qué son los fosfatos?
Los fosfatos son sales minerales que están compuestas, entre otros elementos, de fósforo. Este mineral desempeña funciones muy importantes en nuestro organismo ya que interviene en el mantenimiento normal de los huesos y dientes y participa en el proceso de la liberación de energía para el organismo.
¿Dónde se encuentra?
El fósforo se encuentra en una amplia variedad de alimentos de forma natural. Así pues, siguiendo una alimentación equilibrada se cubren con facilidad los requerimientos de este mineral. Destacan por su riqueza en fósforo las carnes, los pescados, los huevos, los lácteos, las legumbres y los frutos secos.
Los fosfatos que se emplean en los alimentos como aditivo. Actúan como estabilizadores y son utilizados, por ejemplo, en algunos jamones cocidos para retener el agua de producto. Un jamón con más agua es menos nutritivo ya que contiene menor cantidad de proteína.
Compromiso Argal
Argal se esfuerza en no añadir fosfatos en todas las variedades de pechuga de pavo y jamón cocido extra Bonnatur. Los elaborados cárnicos a los que no se les añade fosfatos tienen una textura más agradable, un sabor más auténtico y unas mejores características nutricionales.
Anímate y lee las etiquetas… ¡tienen información muy útil!




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