Los alimentos aliados para las defensas

El sistema inmune es nuestro mecanismo de defensa natural. El organismo dispone de barreras como la piel, las mucosas, los microorganismos del intestino, entre otros que debemos cuidar y mimar para que cumplan su función y puedan luchar contra virus y bacterias.

Sabemos que el buen funcionamiento del sistema inmunitario depende del estado nutricional de la persona. Así que seguir una alimentación equilibrada que favorece el bienestar es imprescindible también  para mantener nuestro sistema inmune fuerte. Hay algunos nutrientes que sabemos son imprescindibles, ya que nutren a nuestras defensas y estas así nos proporcionan una adecuada protección.

Los nutrientes que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario, mediante diferentes mecanismos,  son los minerales como el Zinc, el Hierro, el Cobre y el Selenio; y las Vitaminas como la A, la C, la D, la B12 y la B6.  Todos estos nutrientes se encuentran en gran variedad de alimentos: frutas, verduras, cereales integrales, pescado blanco y azul, carne y jamón, frutos secos, legumbres… de aquí la importancia de seguir una dieta variada.

¿Qué vitaminas hay en cada alimento?

Para destacar algunos alimentos mira la siguiente lista. La vitamina A presente en aquellos vegetales de color rojo-naranja: zanahoria, calabaza y tomate. La C en alimentos: cítricos como la naranja, kiwi, fresas, entre otros. La D en el pescado azul y en lácteos enteros. La vitamina B12 en alimentos animales cómo carnes, embutidos, jamón… y en menor cantidad en pescados y huevos. La vitamina B6 en carne, pescado, vegetales, frutos secos y semillas, legumbres, cereales integrales y salvado. El zinc se encuentra en alimentos integrales, avena y carne de ternera. El hierro en la carne roja y moluscos en menor cantidad en las hojas verdes cómo las espinacas. El cobre se encuentra en quesos, pescados, aves, cereales, pan, hortalizas, legumbres, nueces… Y finalmente encontramos selenio en frutos secos, semillas, legumbres, cereales, frutas y en germen y salvado de trigo, entre otras.

Merece la pena citar también alimentos probióticos y prebióticos. Los primeros son microorganismos presentes en yogures y leches fermentadas que estimulan la presencia de bacterias beneficiosas en el intestino. Los segundos son fibras alimentarias (presentes en alimentos integrales, fruta y verduras…) que promueven el crecimiento de las bifidobacterias. Ambos pueden ayudar a potenciar el crecimiento beneficioso de la flora intestinal.