Pastelería Casera, Cómo hacerla más saludable

Mejorar Pastelería casera

Los alimentos dulces tienen la peor fama del mundo, nos alegra comunicaros que esto no tiene porqué ser así… es el total de nuestra alimentación el que puede decantar la balanza. Es decir, de manera moderada y ocasional, y si no tenemos ningún problema de salud, podemos tomar este tipo de alimentos con normalidad. Por eso queremos dedicar este post a la pastelería casera, una manera más saludable de disfrutar de bizcochos, madalenas y otros postres en general.

Pasteles, galletas, bollos… y otros dulces deliciosos, tienen en común su alto valor energético, es decir, aportan muchas calorías, debido a las características de sus ingredientes (harina, azúcar, mantequilla, chocolate, nata…). Una buena manera de tomarlos, si no queremos que nuestra figura se resienta, es en pequeñas porciones, y cómo postre de comidas ligeras.

Otro aspecto, quizás más importante a tener en cuenta, es el perfil nutricional de lo que vamos a tomar. Por ejemplo, la pastelería suele elaborarse con grasas “poco sanas” y sin embargo las que se utilizan en casa (cómo el aceite de oliva o de gira-sol) son beneficiosas. Por lo que no es lo mismo tomar un bizcocho hecho con aceite de oliva o uno hecho con manteca… las calorías seguramente sean parecidas, pero el perfil nutricional no tiene nada que ver puesto que el primero tiene grasas saludables mientras que el segundo tiene grasas “malas”.

En esta línea, queremos presentamos a continuación algunos pequeños consejos para mejorar el perfil nutricional de la repostería, aunque en algunos momentos pueda ser un poco complicado:

1. Para hacerla más saludable se pueden sustituir grasas animales (mantequilla, manteca) por grasas vegetales (aceite de oliva suave o de girasol). Y para reducir el contenido graso se puede sustituir la mantequilla por crema de queso fresco, yogur cremoso o requesón ligero para las coberturas, incluso con tofu. Y en cuanto a los lácteos mejor si son semidesnatados o ligeros.

2. Para incrementar las vitaminas, minerales y fibra se pueden cambiar harinas blancas refinadas por harinas integrales, se puede añadir frutos secos (nueces, almendras…), fruta seca (pasas, dátiles…), fruta fresca (manzana, plátano…) o verdura (zanahoria, calabaza…).

3. Otro truco, puede ser sustituir azúcar blanco refinado por azúcar moreno o integral. También es preferible  utilizar en las recetas chocolate en alto porcentaje en cacao.

¡Esperamos haberte dado muchas ideas!