LA ALIMENTACIÓN DEL FUTURO
La manera de alimentarnos ha ido variando a lo largo del tiempo. El cambio en el estilo de vida y en los hábitos alimentarios ha sido trascendental, y son muchos los factores que han intervenido. Desde una alimentación “básica” para cubrir las necesidades energéticas, hasta una alimentación acosada por la infinita variedad de alimentos, situaciones de vida y de salud que seguro condicionan la elección, no siempre adecuada, de alimentos. Pero ¿cómo será la alimentación del futuro? Es casi seguro que, así cómo ya ha sucedido, la ciencia, la tecnología y los nuevos hábitos de vida, darán otro giro a nuestra dieta.
Hoy por hoy, los avances en ciencia apuntan que es muy probable que la manera cómo se han alimentado nuestros antepasados, incluso nuestras madres en la gestación, así como su influencia genética, pueden intervenir en nuestro estado de salud. Aunque no debemos obviar, que son igualmente relevantes nuestros hábitos de alimentación y nuestro estilo de vida, y que todo esto, en conjunto, es lo que puede condicionar nuestro estado nutricional y de salud futuro.
El concepto de alimento está cambiando, y es algo que puede verse a simple vista dando una ojeada al lineal del súper, ya no sólo encontramos los alimentos básicos típicos sino que los encontramos “ricos en”, “sin”, “alto contenido”, “con vitaminas, minerales, omega-3… añadidos”, “ligeros”, “con probióticos”… comprar un litro de leche hoy puede convertirse en un verdadero rompecabezas. Son los llamados alimentos funcionales, alimentos que van un poco más allá de las características nutricionales básicas, intentando cumplir una función específica enfocada a la mejora de la salud y al bienestar o a la reducción del riesgo a tener ciertas enfermedades.
Asimismo, la ciencia ha dado otro paso más ¿la manera cómo nos alimentamos puede hacer cambiar nuestros genes? Aparece la nutrigenética y la nutrigenómica, como base de la nueva medicina preventiva del siglo XXI. ¿La dieta puede modular la expresión de nuestros genes? ¿Existirá realmente en el futuro una dieta personalizada que recomponga el equilibrio de nuestro código genético? ¿Será realmente capaz de prevenir el riesgo personal de sufrir ciertas enfermedades, mejorar nuestro bienestar y optimizar nuestra salud? Los avances serán claves ¡estaremos atentos!




Aún no hay comentarios.