La alimentación equilibrada para la salud, tips para organizarte

 

La alimentación de las personas debe ser equilibrada para tener una buena salud. Alimentarse puede ser una actividad tan cotidiana, que la hacemos casi sin pensar. La comida forma parte de nuestras vidas, es por eso que debemos fijarnos en lo que comemos y no hacer de la alimentación una actividad espontánea, sino que debemos planificarla para que sea la más adecuada. A continuación, te damos algunos consejos de cómo distribuir los alimentos, coge lápiz, papel y haz tu propio ejemplo de menú ¡anímate y veras que bien!

Para conseguir una dieta sana y equilibrada, es imprescindible tomar de todos los grupos de alimentos en sus proporciones adecuadas para cubrir tanto el aporte energético como los requerimientos en nutrientes, vitaminas y minerales de nuestro organismo. Así es tan interesante variar las preparaciones como los ingredientes. Y tener en cuenta que el aceite de oliva debe ser la grasa de elección.

La base de nuestra alimentación, son los alimentos ricos en hidratos de carbono o también llamados feculentos, cómo el arroz, la pasta, la patata, el pan, las legumbres y los cereales y sus derivados. Son nuestra fuente de energía de larga duración y se deberían tomar en cada comida. Eso sí, la cantidad depende del gasto energético de cada persona.
Es muy importante comer verduras, hortalizas y fruta ya que aportan gran cantidad de vitaminas, minerales y fibra, imprescindibles para el buen funcionamiento del organismo. Tanto en la comida, como en la cena, tiene que haber una ración generosa de verduras, y una de las dos debería ser cruda, tipo ensalada, ya que con la cocción se pierden algunos micronutrientes. La fruta debe estar presente 2 o 3 veces al día, como postre o entre horas, asegurando una pieza de fruta cítrica (naranja, mandarina, kiwi, fresas, papaya…) al día para obtener la Vitamina C necesaria.

Los alimentos lácticos también son importantes puesto que aportan calcio, imprescindible para la salud ósea. Se deben tomar 2 raciones al día, eso significa, por ejemplo: un vaso de leche y 2 yogures o una porción de queso tierno.
Los alimentos proteicos como la carne, el pescado o los huevos y sus derivados, tienen una función plástica y nos ayudan a regenerar los tejidos. Deben estar presentes en cantidades moderadas, cabe destacar el consumo de pescado, tomando 2 veces por semana pescado azul; y en cuanto a la carne debe predominar las bajas en grasa cómo el pollo, el jamón cocido Bonnatur de Argal, o el lomo…. Y se pueden tomar de 3 a 4 huevos por semana.