NO A LAS DIETAS QUE PROMETEN MILAGROS

“Quiero adelgazar” es una frase que oímos con frecuencia ya que cada vez son más las personas que quieren cuidar su línea y que deciden iniciar una dieta de adelgazamiento. El dilema está en decidirse por una, puesto que hay muchos tipos e información al respecto, no siempre rigurosa. Por ello, te vamos a dar las claves necesarias para que sepas escoger la más correcta.

Un punto importante a tener en cuenta cuando se quiere adelgazar, es que la pérdida de peso tiene que ser moderada y progresiva, y siempre a costa de la grasa corporal, no del agua. El hecho es que no se recomienda perder más de un kilo a la semana, por lo que todas aquellas dietas que “prometen” perder “tres kilos a la semana” nos deben sonar burlescas y en las que se suele dar el “efecto yo-yo”. Esto significa que se la pérdida de peso rápida es a costa de líquido corporal, por lo que se recupera peso rápidamente después, de aquí este efecto rebote o yo-yo.

También se debe huir de las llamadas dietas milagro, u otro tipo de dietas en las que se excluyan grupos de alimentos, puesto que todos son imprescindibles. Es común en muchas dietas de adelgazamiento excluir completamente el grupo de los hidratos de carbono, es decir: pan, pasta, arroz, patata, legumbre… Esto no es recomendable, es mejor moderar las cantidades y apostar por una alimentación equilibrada. Por el mismo
motivo, también debemos desconfiar en aquellas dietas a base de un solo alimento o a base de complementos.

Una condición clave para que una dieta sea exitosa es la personalización. Debe ser una pauta de alimentación adaptada totalmente a tus necesidades, objetivos y preferencias. Además, debe incluir todos los grupos de alimentos (¡los hidratos de carbono también!) en las cantidades necesarias, para obtener la energía y todos los nutrientes imprescindibles. No se debe pasar hambre ni ansiedad y no debe ser ni aburrida ni demasiado restrictiva. Los Dietistas-Nutricionistas podemos ayudarte en esta labor.
Finalmente, y lo más importante, una dieta debe servir para aprender a alimentarse correctamente e instaurar buenos hábitos alimentarios. De esta manera mantener el peso a largo plazo será muy fácil. Sin olvidar el papel relevante de la actividad física que te ayudará también a conseguirlo