LA ALIMENTACIÓN DE LOS NIÑOS EN ÉPOCA DE ACTIVIDADES

 

 

Los niños ya han terminado el cole y llegan las tan ansiadas ¡vacaciones de verano! Momento en el que hay que adaptarse a una nueva rutina, repleta de actividades lúdicas y de gran gasto físico: campamentos, actividades deportivas, casal de verano, excursiones… Mucha diversión que puede llegar a desgastar un poco su vitalidad. Este periodo tan gratificante para los pequeños de la casa no tiene que suponer ningún problema a la hora de seguir una dieta adecuada ¡Os explicamos lo más importante a tener en cuenta!

Durante todo el año es importante una buena hidratación, pero estos días en los que los termómetros están al máximo las necesidades aumentan. Hay que prestar atención e insistir en beber agua, especialmente en los niños ya que son más vulnerables a deshidratarse. El agua tiene que ser la bebida de elección, las recomendaciones nutricionales apuntan a tomar de 6 a 8 vasos a lo largo del día… Es interesante ponerles una cantimplora o botellín de agua en la mochila antes de salir de casa, podemos ponerla en el congelador la noche anterior, para que se congele parcialmente y tengan agua fresquita toda la mañana.

Los niños, deben alimentarse de una manera equilibrada, haciendo especial hincapié en determinados nutrientes debido al proceso acelerado de crecimiento y maduración al que están sometidos.

El desayuno es una comida muy importante que no se debe obviar. Algunos ejemplos de desayuno bien fáciles podrían ser: un vaso de leche con cereales que se puede completar con una pieza de fruta, otro puede ser un batido de leche y fruta con un bocadillo de jamón cocido Bonnatur… Así pues verás que tiene que incluir: lácteos ligeros (importantes por el calcio que aportan en la etapa de crecimiento), cereales y derivados (aportan energía de larga duración importante en etapas de desgaste físico por la actividad), fruta (aporta vitaminas, minerales y fibra) y alimento proteico bajo en grasa en cantidad moderada (como el jamón cocido Bonnatur que aporta proteínas de buena asimilación).

En la comida y en la cena las opciones también son infinitas. Una comida o cena ideal debe incluir: ensalada o verdura, carne o pescado y alimento feculento (pan, pasta, arroz, legumbre, patata…) A modo de postre yogur o fruta, aprovecha la de temporada: sandía, melón, melocotón, fresas, cerezas… vitaminas y minerales ¡que refrescan!
Y cómo siempre os animamos a planificar las comidas en casa, si los niños participan en la elección de los platos y en su preparación… ¡el éxito está asegurado!