CÓMO HACER LA LISTA DE LA COMPRA

La lista de la compra vive en constante evolución, desde aquel trocito de papel reciclado hasta sofisticadas aplicaciones para smartphones, pero no ha variado en su esencia o utilidad. La concentración de la compra en uno o dos días a la semana la hacen más necesaria, ayuda a no olvidar ingredientes para una dieta equilibrada y saludable, además de muchos otros beneficios que os explicamos a continuación.

Para planificar la compra semanal es muy importante organizar las comidas y hacer una lista con los alimentos que se necesitan. Una primera recomendación es que hagáis un esquema del menú, implicando a todos los miembros de la familia, así podréis tener en cuenta los gustos y preferencias de cada uno, punto muy importante cuando hay niños, pues así se sienten más implicados. Para ello también debéis tener en cuenta el menú escolar o del trabajo e intentar no repetir.

La planificación de un menú semanal para toda la familia es muy importante por varios motivos: ayuda a tener una alimentación más equilibrada (ya que nos fijamos en la variación de los alimentos), a organizar la compra (lo que también puede ayudar a economizar, puesto que sólo compramos lo que necesitamos), a tener una rutina más fácil (así no tenemos que “pensar” en “qué preparar”, que seguramente es una de las cosas que más pereza da), y finalmente, muy importante, a sacar más partido del tiempo.

Una vez considerado el menú semanal se debe preparar la lista de la compra teniendo en cuenta los alimentos que se tienen en la despensa o congelados. Si se organiza por grupos de alimentos será más rápido y fácil. Una recomendación es ir a la compra después de haber comido, sin hambre, ya que si no seguramente compraremos alimentos superfluos, caprichos y en más cantidad de lo que sería necesario.

No os olvidéis, que además de lo anteriormente dicho, hay un grupo de “alimentos básicos” que siempre deberíamos tener en casa y que no deben faltar en la lista de la compra: fruta fresca, verduras u hortalizas frescas, pescado, huevos, lácteos, carnes magras y derivados como el jamón cocido o la pechuga de pavo cocida Bonnatur de Argal, legumbres, pasta, arroz, frutos secos… que pueden ser alimentos de consumo
diario.

Y ya en el supermercado: mira las etiquetas de los productos, sus ingredientes, la fecha de caducidad… No te dejes llevar por el impulso de comprar lo que no está en la lista y ¡verás que rápido y fácil solucionas la compra!