CÓMO SUPERAR LOS MÚLTIPLES COMPROMISOS GASTRONÓMICOS DE DICIEMBRE Y MANTENER NUESTRO PESO A RALLA
Las fiestas navideñas, ya a la vuelta de la esquina, se caracterizan por ser unos días especiales en los que es fácil olvidar los buenos hábitos alimentarios. Diciembre es además el mes de los compromisos gastronómicos: cenas de empresa con los compañeros del trabajo, cenas con amigos, comidas con padres de la escuela… Y en general se suele comer y beber más de la cuenta, lo que puede hacer que perdamos un poco el control sobre nuestra alimentación, pero hay algunas estrategias para poder compensarlo. Vamos a explicároslas a continuación, pero ten siempre en cuenta la “moderación”, ¡te será de gran ayuda!
Básicamente hay una estrategia si no quieres subir de peso, lo que llamamos muchos nutricionistas: la compensación. Los días puntuales, que son los festivos, intenta moderarte en su justa medida, de hecho la semana próxima encontrarás el post publicado “Trucos para sobrellevar los festines navideños y que nuestra figura no se resienta”, verás que te será de gran ayuda. Para todos los demás días vamos a jugar a contar calorías.
No es que vayamos literalmente a contar calorías, pero está claro que para que el cómputo sea neutro, unos días vamos a sumar muchas y los otros tenemos que restarlas. Para ello, los días de “rutina” o “no festivos” sería interesante seguir una dieta baja en calorías. Te explicamos a continuación un modelo ejemplo, aunque ya sabes que no hay una dieta universal, sino que cada persona tiene unas necesidades y lo más recomendable sería seguir una dieta personalizada equilibrada pautada por un nutricionista colegiado.
Un día de pauta ligera en energía podría ser el siguiente: en el desayuno (antes de salir de casa algo y a media mañana lo restante) te proponemos un café con leche desnatada sin azúcar, un sándwich de pan de molde con pulpa de tomate y aceite de oliva con jamón o pavo cocido Bonnatur de Argal, y un par de tajadas de piña fresca. En la comida, un caldo vegetal ligerito de pasta como entrante, como segundo plato unas verduras al vapor con una hamburguesa de ternera a la plancha, y a modo de postre una naranja. En la merienda un yogur con un kiwi. En la cena, una ensalada verde variada, con salmón y espárragos trigueros a la plancha, y a modo de postre un yogur desnatado. Y antes de acostarte una infusión calentita relajante.
Si sigues esta pauta, variando los ingredientes claro, los días antes y después de grandes comilonas seguro lograrás compensar los extras y llegar a enero con misma esbelta figura. ¡Felices fiestas!




intentaremos aplicarlo!!
Comentario por Ricardo en diciembre 16, 2014 a 3:12 pm