En los deportes de invierno… ¿cómo debemos alimentarnos?
Las primeras nevadas ya se han hecho notar, aunque este año parece que les ha costado un poco, y estamos ansiosos por salir a la montaña y colocarnos los esquís. Practicar deporte nos aporta innumerables beneficios, cada cual a su ritmo y a sus posibilidades, pequeños y mayores podemos aprovechar cualquier momento, y si además es en plena naturaleza y en un ambiente de entretenimiento y diversión ¡mejor que mejor! Aunque eso sí, debemos adaptarnos al entorno y no menospreciar nuestra dieta, más aún en condiciones extremas de frío y sol.
Sabemos que una adecuada alimentación es indispensable para un buen rendimiento. Asimismo debes saber que el nivel de hidratación es fundamental en la práctica deportiva, así como una inadecuada ingesta de líquidos puede empeorar tu rendimiento, un correcto nivel de agua corporal puede mejorarlo, y más aún en temperaturas extremas, de calor pero también de frío en un ambiente de montaña seco y de sol intenso, característico de los deportes de invierno.
La alimentación es muy importante, no sólo el mismo día en el que vamos a realizar la práctica deportiva, sino los días anteriores y posteriores. Los días anteriores debemos asegurar un buen almacén de energía, y los días posteriores debemos apostar por una buena recarga de nutrientes. Evidentemente el día intenso, la dieta debe ser equilibrada y fraccionada; equilibrada en cuanto a incorporar de todo tipo de alimentos de calidad; y fraccionada en cuanto ir aportando energía y nutrientes al organismo, ya que en este tipo de actividades que son de larga duración, nos interesa no tener una digestión pesada que pueda alterar la marcha del día.
Debemos tener en cuenta también, que en muchas ocasiones, la salida a la nieve puede alargarse más de un día, quizás un fin de semana, o unos días de Semana Blanca… Eso significa que el desgaste y el cansancio se irán incrementando, motivo por el que es aún más importante diseñar un buen esquema de alimentación.
Teniendo en cuenta que el desgaste calórico en la nieve es importante, descensos en un recorrido corto, presión, fuerza, temperaturas bajas, equipaje pesado… daremos especial importancia, como ya sabes, al grupo de los alimentos ricos en hidratos de carbono de lenta asimilación, que nos proporcionaran el combustible perfecto: pan, pasta, patata, legumbres y sus derivados como barritas de cereales, bocadillos…
No debemos olvidarnos de los alimentos ricos en proteínas de alto valor biológico (con poca grasa), que nos ayudarán a la recuperación muscular de la jornada, estos son carne, pescado, huevos y sus derivados como el jamón o el pavo cocidos Bonnatur de Argal. E igualmente importantes aquellos alimentos que nos aportaran vitaminas y minerales antioxidantes como la fruta y las hortalizas imprescindibles también en estas jornadas intensas ¡cárgalos también en tu mochila!
Pincha aquí para ver un ejemplo de un menú para un día en la nieve… y que lo ¡disfrutes!




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