¿Tu peque tiene poco hambre en verano?

El calor ya se va notando, poco a poco con el verano a la vuelta de la esquina; el cansancio del curso escolar, ya terminando, también empieza a ser evidente; y con los nervios de los festivales y otros quehaceres… es normal que, con todo esto, los niños estén un poco nerviosos y pierdan un poco el apetito. No te preocupes, poco a poco todo vuelve a su normalidad.  A continuación unos consejos…

Primeramente, decir que no debemos obligar a los niños a comer, sino que debemos centrarnos en ofrecerles alimentos sanos y una alimentación variada y equilibrada, aunque sea en menor cantidad. Ellos  se auto regulan eficazmente y si tienen apetito comen tranquilamente. Es necesario ordenar los horarios, comer poco pero a menudo, acuérdate de las 5 comidas al día, y siempre siempre ofrecerles alimentos frescos, sanos y en consonancia con la actividad realizada. Y mucha atención con la hidratación, ya que los peques pueden ¡olvidarse de pedir agua!

Si salen en bici o se pasan un buen rato jugando o haciendo cualquier actividad física, es normal que quieran comer algo, aunque no sea la hora ideal. Se pueden idear varios meriendas o tentempiés para estas situaciones, sin dejar de lado una buena alimentación e hidratación. Como sabes, los niños, deben alimentarse de una manera equilibrada, haciendo especial hincapié en determinados nutrientes debido al proceso acelerado de crecimiento y maduración al que están sometidos.

Si les cuesta comer, hay que presentar los platos de forma divertida, con ingredientes que aporten vistosidad,  colorido y refuercen el atractivo, implicarlos en la preparación y organización de las comidas familiares es también una buena estrategia: preparar brochetas, pizzas caseras, tortilla, lasaña o ensaladas vegetales son una manera divertida y original para los más pequeños. Te proponemos una receta igual de rica, que refrescante y nutritiva… ¡a ver quien se resiste!

Helado ligero y casero de yogur con frutas

Ingredientes (4 personas)

200 g de yogur natural (puede ser cremoso o tipo griego )

50 ml de leche

25 g de miel

25 g de azúcar

Frutas de temporada al gusto: fresas, melón, melocotón, frutos rojos…

Preparación

Se disuelve la miel y el azúcar con la leche, luego se añade el yogur y se bate todo junto. Ahora, pasar la mezcla a un recipiente de plástico y congelar removiendo de vez en cuando para que no se cristalice hasta que tome consistencia, durante 5 horas.  Una vez congelado el helado se sacan unas bolas y se sirve acompañado de unas frutas frescas troceadas y ligeramente espolvoreadas con chocolate.