¿Practicas deporte en verano?… a continuación algunos consejos

La práctica de deporte en verano, es fundamental para no perder el ritmo ni la forma física, que hemos estado trabajando durante el año.  Aunque algunas veces puede resultar más difícil, pues el calor de los días de verano puede quitarnos las fuerzas o las ganas… es normal y sobretodo debemos tener en cuenta algunas consideraciones para que tener un estilo de vida activo en verano no nos acarree algún disgusto.

Primeramente debemos pensar bien cuál es el mejor momento para la práctica deportiva, nunca se debería salir en las horas medias del día, de 12 del mediodía  a 16 de la tarde, en la que podríamos sufrir un golpe de calor y un buen susto.  Las temperaturas extremas se deben evitar, tomando un baño o con un batido fresquito de fruta o una tajada de melón.

Otra cosa muy importante a tener en cuenta es la hidratación. Durante todo el año es imprescindible, pero estos días en los que los termómetros están al máximo las necesidades aumentan. Hay que prestar atención e insistir en beber agua (que debe ser la bebida de elección), especialmente en los niños y las personas mayores ya que son más vulnerables a deshidratarse, mínimo 8 vasos de agua al día. En la hidratación para la práctica deportiva además puede ser útil la toma de bebidas isotónicas frescas, que nos cargan e agua y de minerales.

La alimentación del deportista debe ser ligera, de fácil digestión, fresca y equilibrada. Espera a realizar actividad física, como mínimo unas dos horas después de haber comido para evitar un corte de digestión. Evita comidas pesadas, grasientas o demasiado abundantes si quieres salir a correr, por ejemplo.  Un desayuno ejemplo para salir a correr al fresco podría ser un batido de yogur con fresas, con unas tostadas de pan de molde con pulpa de tomate y aceite de oliva y unas lonchas de jamón cocido Bonnatur.

Por supuesto, protégete del sol. La crema solar, las gafas de sol, una gorra… deben ser tus aliados estos días de calor. Asimismo ropa ligera, cómoda, transpirable, de colores claros… más si realizas actividad física intensa, para no impedir la refrigeración del organismo.

Ya por último, también platearte cambiar de actividad los meses de más calor o en vacaciones, a aquellos deportes acuáticos como la natación, la canoa…  así el hecho de estar en el agua es más refrescante y al mismo tiempo te diviertes, haces ejercicio y pruebas nuevas cosas!