¿Conoces el nuevo Humus de guisantes de Argal? A continuación lo ponemos en una receta…

Os presentamos a continuación un primer plato muy interesante y saludable. Otra manera de tomar verduras, que como sabes son un alimento imprescindible para nuestra salud.  Además el nuevo Humus de Guisantes de Argal nos aporta una manera diferente, fácil y divertida de tomar legumbres. ¿Te apuntas?

RECETA DE RAVIOLIS DE CALABACÍN CON HUMUS DE GUISANTES ARGAL, CHAMPIÑONES, GAMBAS, AJETES FRESCOS, QUESO FRESCO, CON PUERRO LAMINADO FRITO

Ingredientes, para 4 personas:

–          3 calabacines

–          2 terrinas de Humus de Guisantes Argal de 220 gramos

–          4 ajetes tiernos

–          200 gr de champiñones

–          1 cebolla

–          200 gr de gambas peladas

–          150 gr queso tipo burgos

–          1 puerro

–          Aceite de oliva, sal y pimienta.

Preparación:

–          Limpiamos y preparamos las verduras. Cortamos el calabacín en láminas (a lo largo) muy finas, sería ideal utilizar una bandolina o un pelador de corte largo… y reservamos. Troceamos también muy pequeño las demás verduras: los champiñones, la cebolla, los ajetes. Reservamos igualmente.

–          Troceamos las gambas, y a parte, desmigamos el queso tipo fresco. Lo guardamos todo.

–          Cocinamos las láminas finas de calabacín, a la plancha, con un poco de aceite de oliva y sal. Vigilamos que no se rompan, y las reservamos estiradas.

–          Ahora, en una sartén con un poco de aceite de oliva, rehogamos la cebolla, con los ajetes tiernos,  luego añadimos los champiñones y en el último momento, cuando ya estén casi las verduras cocinadas, las gambas, que sólo recibirán un golpe de calor.  Rectificar de sal.

–          Montamos los raviolis. Disponemos una lámina de calabacín, y cruzada, en la mitad de la primera, otra lámina (tiene que quedar como una cruz).  Ponemos en el centro, dónde se sobreponen las dos láminas, una cucharada de humus de guisantes Argal, luego otra cucharada del sofrito de gambas y verduras, y finalmente una cucharadita de queso fresco desmigado. Ahora, cerramos el ravioli cubriendo el relleno  con las láminas de calabacín, y le damos la vuelta. Así sucesivamente hasta terminar con los ingredientes.

–          Antes de servir, puedes darle un toque de horno para que se calienten.

–          Para emplatar, sólo quedará laminar muy finamente el puerro, y freírlo en abundante aceite para que quede muy tostado y crujiente. Déjalo en papel de cocina absorbente para que pierda el exceso de aceite. Pon un pellizco de este encima de cada ravioli. Salpimienta al gusto y ¡listos para servir!