La lactancia materna !ideal para la madre y para el bebé! Descubre que alimentos son beneficiosos.
La lactancia materna tiene muchos beneficios tanto para el bebé como para la madre. Siempre que la situación lo permita y sea posible, optar por la lactancia materna es muy recomendable. Una buena alimentación es fundamental durante esta fase ya que facilitará el proceso tanto a la madre como al lactante.
La leche materna está compuesta principalmente de agua, proteínas, vitaminas y minerales. Es por ello que la madre debe aumentar la ingesta de líquidos. La bebida principal debe ser el agua, aunque también se puede ayudar a la hidratación con zumos de frutas naturales, así como infusiones.
En cuanto a las proteínas habrá que incrementar ligeramente el consumo de carnes, pescados y huevos. Estos alimentos se pueden incluir en las comidas principales, alternando su consumo. Por ejemplo, si al mediodía se ha tomado carne, por la noche se puede optar por pescado y viceversa. También son fuente de proteínas los embutidos, lo ideal es elegir los menos grasos y de calidad como la pechuga de pavo Bonnatur de Argal.
Para obtener un gran aporte vitaminas y minerales, la dieta debe incluir la máxima variedad de alimentos. Cabe resaltar especialmente el consumo de frutas y verduras frescas, se deben tomar de dos a tres piezas de fruta diarias, una de ellas ricas en vitamina C como los cítricos, mandarinas o kiwi; y dos raciones de verduras diariamente de las que como mínimo una debe ser cruda, es decir en forma de ensalada. Recuerda que cuánto más color tenga un plato más variedad de vitaminas y minerales tendrá.
El calcio, es uno de los minerales que debe priorizarse en la dieta de la madre lactante. Es por ello que las raciones de lácteos se ven incrementadas a tres o cuatro raciones diarias. Recordar que una ración equivale a un vaso de leche, dos yogures o una porción de queso.
Para producir la leche la madre tiene un gasto calórico extra diario estimado en unas 500 Kcal aproximadamente. Para compensarlo se debe aumentar ligeramente el consumo de energía con alimentos saludables. Lo ideal es repartir la dieta en 5 comidas diarias. De este modo el organismo va recibiendo la energía de manera progresiva y puede utilizar los nutrientes con más facilidad.
Durante la lactancia se debe disminuir el consumo de bebidas excitantes como el café o el té. Así como, evitar las bebidas alcohólicas. Existen determinados que pueden cambiar el sabor de la leche como los espárragos, la col o la coliflor, el ajo, la cebolla… así que es mejor prescindir de ellos si el bebé lo nota.
En definitiva, para una buena producción de leche materna es importante seguir una dieta equilibrada y cuánto más alternemos diferentes tipos de alimentos mejor. Se obtendrá un mayor aporte de nutrientes y el lactante podrá disfrutar de los diferentes sabores. ¡La leche materna cambia de sabor según lo que la madre coma!




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