¿Cómo ayudar a nuestro Sistema Inmunológico?

El sistema inmunitario es el sistema de defensas y ahora en plena época de virus tiene que estar activado al máximo. Aunque son varios los factores que pueden influenciar en el buen mantenimiento del sistema inmunológico, seguir una alimentación equilibrada es uno de los pilares fundamentales para poder tener las defensas en alerta.

Para que el sistema inmunitario pueda trabajar con normalidad la dieta debe aportar la máxima variedad de nutrientes. ¿Cómo conseguirlo? Además de seguir una alimentación saludable, sabemos que cuánto más amplio sea el abanico de alimentos que se introduce en la dieta, más fácil será llegar a los requerimientos de nutrientes diarios.

Aún y así, destacan algunas vitaminas y minerales que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario. En cuanto a las vitaminas resaltan la A, presente especialmente en los lácteos enteros y en forma de carotinoides en los vegetales como las zanahorias, las espinacas y la papaya. La vitamina D y la vitamina C también influyen en la correcta actividad del sistema inmunológico. Son ricos en dichas vitaminas los lácteos y los huevos y las frutas cítricas, respectivamente.

Las vitaminas del grupo B también participan en el desarrollo normal del sistema de defensas. Destaca la vitamina B6 que se encuentra ampliamente distribuida en los alimentos, principalmente carnes, pescados, huevos y cereales integrales. Las vitaminas B9, más conocida como ácido fólico que está presente sobre todo en las verduras de hoja verde, y la vitamina B12, que destaca por encontrarse exclusivamente en los alimentos de origen animal, tienen un papel fundamental en el sistema inmunitario.

En referencia a los minerales que ayudan a un buen mantenimiento del sistema de defensas, resaltan el hierro presente en las carnes rojas y moluscos. También destaca el selenio y el zinc que se asocian con alimentos ricos en proteínas como las carnes, pescados y huevos. El selenio también puede encontrarse en alimentos de origen vegetal aunque la cantidad puede variar según el terreno donde crezcan.

Saber seleccionar el tipo de grasa también es un pilar imprescindible para conseguir una alimentación saludable. El aceite de oliva virgen extra además de ser la grasa prioritaria de la dieta mediterránea, aporta cantidad de propiedades beneficiosas para el organismo. Es por ello, que desde Argal apostamos por los productos de la gama oliving que contienen aceite de oliva virgen extra en su composición.

En definitiva, añade a tus recetas la máxima variedad de ingredientes siempre partiendo de la premisa de una alimentación saludable.