Trucos para preparar una rica tabla de embutidos
Una tabla de embutidos es una buena opción para recibir invitados y preparar en fiestas.
Es fácil de elaborar y un acierto seguro, pues todos disfrutamos comiendo un sabroso embutido acompañado de un buen pan ¿verdad? Además los embutidos tienen algunas propiedades nutricionales interesantes , aunque debemos buscar aquellos que son bajos en grasa o quitar la grasa que sea visible. Desde aquí os daremos algunas ideas.
Hay que decir que una buena materia prima es fundamental. En algunas ocasiones podremos “tirar la casa por la ventana”, pero en el mercado hay productos de excelente calidad , a precios más económicos con los que también podemos triunfar. Además, los embutidos los serviremos ya cortados y a temperatura ambiente para apreciar todos sus aromas y propiedades.
¿Y qué embutidos podemos poner en nuestra tabla?
No puede faltar un buen jamón serran o ibérico como el jamón serrano reserva de Argal, procedente de Extremadura y con más de 12 meses de curación, y un buen lomo embuchado, como el lomo curado de Extremadura de Argal. Embutidos como la butifarra blanca y negra, la longaniza del país y el salchichón de Figón de Argal, característico por su baja acidez y su picado fino. Por último podemos añadir el sabroso jamón de pavo curado de Argal ideal también para los que son innovadores y atrevidos. Incorporar algunos embutidos como el jamón o el pavo cocidos de Bonnatur también es una buena opción para los que quieren cuidar la línea.
¡El pan, fundamental!
Después de elegir los embutidos debemos prestar atención al tipo de pan, ¡es muy importante! Escogeremos uno que tenga una corteza crujiente y una miga esponjosa. También podemos optar por panes con semillas, cereales y frutos secos como el pan de nueces, que en combinación con los embutidos quedan muy rico. Podemos combinar el jamón serrano con el pan de chapata. La verdad es que queda ideal para untarlo con tomate y aceite de oliva, un clásico “pa amb tomàquet” catalán.
Acompañamientos
Para acabar de perfeccionar nuestra tabla de embutidos nos toca escoger unos acompañamientos adecuados. Para ello podemos añadir un surtido de quesos como un manchego o un queso de cabra… También podemos poner una variedad de frutos secos (como almendras, nueces, dátiles, ciruelas pasas y orejones) y fruta fresca como uvas, higos y brevas.
¡Y si lo acompañas con una ensalada o verduras asadas puede formar parte de un menú equilibrado!




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