¿Cómo descongelar y congelar la carne y sus derivados?

¿Sabías que una inadecuada congelación y descongelación podría empeorar la calidad de los alimentos que tienes en casa?

¡En este post te damos algunos trucos para que esto no te pase! ¿Los embutidos se congelan? ¿Estropearemos el producto? ¡Pues no, los embutidos también se pueden congelar!

Congelar

La congelación es un buen método para conservar alimentos como la carne. Un sistema seguro y que permite disponer de alimentos de calidad más tiempo, lo que nos puede ahorrar visitas al supermercado, aprovechar mejor los alimentos, así como gozar de las mejores ofertas e incluso ampliar nuestra despensa para aquellos momentos de ajetreo. Aunque para todo esto debemos asegurarnos:

  • Que los alimentos sean frescos, de calidad y estén en buen estado.
  • Que quitamos los alimentos del envase o del papel original (¡no debemos congelar la carne o los embutidos directamente con el envase o el papel de la carnicería!) y los ponemos en recipientes herméticos para evitar que el hielo los estropee. Son ideales las porciones individuales envasadas al vacío.
  • Congelamos en las porciones que vayamos a usar posteriormente y apuntar en una etiqueta la fecha de congelación.
  • De separar los distintos grupos de alimentos en el congelador, para su seguridad y evitar la mezcla de aromas.
  • Que la temperatura del congelador no sea superior a los -18º, así como mantenerlo limpio y sin que esté abarrotado.

En cuanto a los embutidos, igual que los otros alimentos, se pueden congelar sin problemas siguiendo las mismas normas que hemos explicado anteriormente. Es cierto que los embutidos curados, como el jamón serrano, el lomo o el salchichón de Argal, consiguen mejores resultados congelados que los embutidos cocidos como el jamón de york o el pavo, ya que éstos tienen más agua y pueden formarse cristales que alteren su sabor y textura.

Descongelación

Por otro lado, es muy importante también hacer una buena descongelación, pues algunas formas como dejar los alimentos a temperatura ambiente no son seguras, y siempre, siempre debemos evitar dejar los alimentos perecederos (como carnes, pescados, derivados…) a temperatura ambiente.

La manera más segura, saludable e higiénica es la refrigeración. Es decir, dejar los alimentos en la nevera unas 12-24 h antes de su consumo. Es una manera más lenta y necesita de más previsión, pero es la que asegura las propiedades sensoriales del alimento. En caso de emergencia podemos utilizar el microondas (atención a la temperatura y al tiempo para que el alimento no se cocine).

Por último, recuerda: ¡Nunca recongelar de nuevo! Si quieres aprovechar el alimento, cocínalo antes, déjalo enfriar y ya lo puedes introducir en tu nevera o congelador.