Los mejores ejercicios para combinar con una dieta equilibrada

Si buscamos un estilo de vida saludable , no solamente debemos pensar en seguir una dieta equilibrada sino que debemos que tener en cuenta también otros factores como la actividad física que realizamos así como si descansamos lo suficiente o si sabemos relajarnos… En este post nos vamos a centrar en que ejercicios podemos hacer para lograrlo. 

En primer lugar, debemos saber que la pirámide de los alimentos actual nos indica que la actividad física debe realizarse de manera diaria, se recomiendan un mínimo de 30-45 minutos al día. ¿Y qué actividad física es la mejor? ¡Es tan sencillo como encontrar la que mejor se adapte a nosotros! Dependerá del objetivo que estemos buscando en ese momento así como de nuestras posibilidades.

Si lo que buscamos es movilizar la grasa que tenemos acumulada debemos plantearnos realizar un ejercicio del tipo cardiovascular, de larga duración y de moderada intensidad, unos 45 minutos sería lo ideal todos los días. Y aquí las posibilidades son infinitas, uno de los ejercicios más básicos pero efectivos es caminar a paso ligero. Para saber si el ritmo es correcto, el truco está en si vamos acompañados, en tener que frenar la conversación a ratos.

Otro tipo de actividades que también son de tipo cardiovascular son las que se practican en el agua como la natación o el aquagym… ya sea en la piscina o en la playa ahora en verano. En este tipo de actividad la sensación de sudor disminuye pero el gasto energético se produce igualmente.

El running , las caminatas de montaña, el ciclismo… también son una buena opción. Según el nivel de este tipo de actividad el entrenamiento será fundamental. Se puede conseguir prácticamente todo pero para ello hay que estar preparado. Si la actividad dura más de una hora es importante también reponer la dosis de minerales y glucosa, con una bebida isotónica por ejemplo. E incluso con alimentos como los frutos secos, la fruta desecada o las barritas energéticas.

Además, te proponemos que modifiques algunos hábitos de la rutina diaria: sube las escaleras en vez de utilizar el ascensor, baja unas paradas antes en el bus o el metro y el resto hazlo caminando, ves en bicicleta a trabajar… Y en casa también puedes hacer pequeños ejercicios en serie que pueden ayudarte. No hace falta que te compres nada especial con tu propio cuerpo también puedes trabajar. Te proponemos por ejemplo para fortalecer los glúteos hacer sentadillas. Es muy importante al hacerlas mantener la espalda recta y el abdomen contraído. Para los brazos puedes coger una cuerda sostenerla con una superficie e ir moviendo los brazos hacia dentro y hacia fuera, así como irlos cruzando de manera que la cuerda realice un movimiento homogéneo.

¿Y ahora te animas?