Cómo guardar los embutidos para su óptima conservación

¿Quieres saber cómo guardar los embutidos para que duren más y mantengan mejor sus propiedades? En este post queremos darte unos pequeños trucos para que conseguirlo sea fácil.

 

En primer lugar podemos diferenciar los productos de charcutería; por un lado encontramos los que son tratados mediante calor, como el jamón cocido, la pechuga de pavo cocida, la mortadela… que por su naturaleza son alimentos que pueden estropearse fácilmente; a los que, por otro lado, son curados, como el jamón serrano, el chorizo… que al contienen menos agua. En ambos casos las normas de conservación son muy importantes y algunas veces similares.

 

Los productos de charcutería “al corte”, es decir los que son lonchados al momento, suelen envolverse en un papel que no es el medio ideal para conservarlos más allá del llegar a casa. Es recomendable guardarlos siempre en el frigorífico en un recipiente hermético, para así aislarlos y protegerlos de la humedad y de los otros alimentos… Asimismo, los embutidos que ya se compran o bien envasados al vacío o en atmósfera modificada, tienen una durabilidad mayor hasta que se abre el envase, y siempre deben guardarse también refrigerados.  Siempre compra los embutidos de mejor calidad.

 

Es importante igualmente, mantener la cadena del frío desde que los compramos hasta que llegamos a casa. Guardar este tipo de alimentos perecederos en refrigeración, es una cuestión ineludible pues retrasa el crecimiento de microorganismos, que podrían causar enfermedad, si los alimentos permanecieran a temperatura ambiente mucho rato, especialmente si las temperaturas son altas.

 

Al consumirlos se aconseja sacarlos del frigorífico un ratito antes y abrir el envase para que se oxigene. La finalidad es conseguir que el embutido tenga mejor color, una temperatura más agradable, y así poder disfrutar de todo su sabor y aroma.

 

¿Y en que parte de la nevera los guardamos? ¡Cuestión también muy importante! La correcta colocación de los alimentos en el frigorífico favorecerá a una mejor conservación . Los productos listos para consumir, como el caso de los embutidos, deben guardarse siempre en la parte alta de la nevera.