A continuación… ¡Snacks perfectos para llevar al cole!

La infancia es una etapa muy importante de desarrollo, tanto físico como mental, así como de aprendizaje y  adquisición de buenos hábitos.  Es una época de inestimable valor para inculcar a los niños buenas rutinas, evidentemente también en los ámbitos de alimentación y de vida saludable, costumbres que persistirán de adultos.

Una dieta equilibrada y fraccionada,  es la mejor estrategia para cubrir los requerimientos de este período y así lograr el máximo potencial de crecimiento de cada uno.  En este sentido, tomar un desayuno antes de salir de casa, levantarse con tiempo y desayunar tranquilos, así como llevarse un tentempié a la escuela para media mañana, es lo ideal.

A media mañana, para la escuela, es perfecto llevar alimentos que no cuesten de tomar, para que no les quite tiempo de juego ni de recreo. De la misma manera, este tentempié no debe ser muy abundante para que no les quite el apetito para la comida.  El tentempié de media mañana debe ser un complemento de energía y nutrientes para seguir con las tareas en plena forma. Son muchos los niños que lo hacen al revés, en casa, seguramente por falta de tiempo y de apetito (este es un punto que poco a poco se irá modificando) toman un vaso de leche o un yogur y ya está, y luego en el descanso de media mañana un súper bocadillo… esto no es lo ideal. Asimismo, implicar a los niños  en la toma de decisiones alimentarias ¡va a ayudaros un montón!

Un desayuno saludable debe contener un alimento del grupo de los farináceos (pan, tostadas o cereales de desayuno), otro del grupo de los lácteos (leche, queso o yogur) y por último, una pieza de fruta (macedonia, zumo natural de fruta….). Además, puede incluir algún alimento proteico sin grasa (como el jamón o el pavo cocido Bonnatur de Argal…) ¡lo que más os apetezca! Esto es ideal fraccionarlo en dos tomas, en casa la mayor parte y en la escuela un tentempié como:

–  Una pieza de fruta fácil de tomar: plátano, manzana, mandarinas, arándanos…

– Una bolsita con un puñado de frutos secos como nueces, almendras… y unas uvas pasas o unos orejones

– Un bocadillo pequeño, de jamón cocido Bonnatur con queso y lechuga

– Un yogur bebible con una barrita de cereales

– Un par de zanahorias y un quesito

– Un triángulo de sándwich con humus Argal y una rodaja de aguacate

 Para más información puedes linkar a un par de artículos que pueden ser de tu interés: En la alimentación de los niños ¡los 10 alimentos que no pueden faltar en su dieta! Parte 1  y Parte 2 .