El vino y sus maridajes.

 

El vino, en muchos casos, es el acompañante perfecto y esencial de cualquier celebración o fiesta, y más en nuestra cultura Mediterránea. Aunque más allá de gustos personales, es cierto que es una bebida muy apreciada a la que se le atribuyen muchas bondades, algunas veces no del todo ciertas o un poco exageradas. 

 

El vino es una bebida obtenida de la uva mediante la fermentación alcohólica de su mosto. De aquí el tipo, la calidad y otras propiedades del vino, las traerán el clima, la altitud, la sequia, las horas de luz, la maduración, la temperatura en la vid, la geografía… Con todo esto se obtendrán diferentes tipos de vinos: tintos, añejos, jóvenes, blancos, espumosos, de mesa, dulces, flojos o generosos, aromáticos, con DOP y un gran etcétera… cada uno para “su” momento especial.

 

El vino es una bebida a la que se le atribuyen muchos beneficios, aunque se tiene que ir con cuidado al leer recomendaciones, puesto que “lo más bueno no siempre es lo mejor” y viceversa. Además la Organización Mundial de la Salud ya advirtió en el año 2012 que el consumo de alcohol no es beneficioso para el sistema cardiovascular.  Así que, como siempre, consúmelo responsablemente, con moderación y en ocasiones especiales; y siempre que tengas sed el agua será la mejor elección . Destaca el vino por su contenido de sustancias antioxidantes, cómo los compuestos fenólicos, taninos y antocianos. Aunque, atención, estas sustancias las podemos encontrar abasta y naturalmente en otros alimentos como frutas y verduras frescas.

 

Y finalmente, y como siempre que se trata de maridar bebidas con alimentos, aunque los expertos proponen unas bases, lo importante es que te dejes guiar por tus gustos y preferencias. Una idea para combinar vinos con alimentos podría ser:

 

  • Vinos blancos jóvenes y vinos generosos: para aperitivos o entrantes muy ligeros, pescados y carnes blancas, mariscos, ahumados, quesos tiernos, ensaladas, arroces…
  • Vinos Rosados: verduras, pastas, arroces, quesos, huevos…
  • Vinos Tintos jóvenes: charcutería, quesos semi o curados, pescados azules, carnes rojas…
  • Vinos Tintos de Crianza o de reserva: carnes a la brasa o de caza, asados o guisos, quesos curados, charcutería…
  • Vinos dulces: postres de frutas, tartas, frutos secos, patés…