Alimentos que cuidan la piel y el bronceado

 

Llega el verano y con ello los días de sol y de actividades al aire libre, piscina, playa, turismo… Sabes que una exposición prolongada al sol y sin protección, puede provocar daños sobre la salud que son acumulativos, por lo que la única forma de evitar estos daños es evitando la exposición al sol o tomando las medidas de protección adecuadas.

 

Es por ello que la OMS recomienda medidas sencillas como estar a la sombra y evitar las horas de más exposición, así como usar gafas de sol, junto con las prendas de vestir y los sombreros… como las mejores protecciones, sin olvidar el uso de productos de máximo factor de protección UV. Sin olvidar hidratarse adecuadamente.

 

La exposición solar además, oxida nuestras células produciendo radicales libres. Estas sustancias de desecho se generan en nuestro cuerpo debido a la actividad normal, pero también a otros factores como el estrés, el tabaco, una dieta desequilibrada, la polución y otros contaminantes. Los antioxidantes tienen como función principal combatir estos radicales libres, y es por ello que durante todo el año y en especial durante el verano recomendaremos seguir una dieta antioxidante.

 

De entre los alimentos ricos en antioxidantes  encontramos los que contienen vitamina C, vitamina E y betacaroteno o pro vitamina A.

 

La vitamina C   la encontramos en el pimiento, las espinacas, las grosellas, el kiwi, el limón, la naranja, las fresas, el tomate…. La vitamina E en las pipas de girasol, las almendras, las nueces, los cacahuetes, el aguacate, el aceite de oliva…. Y por último, los betacarotenos los encontramos en las frutas y verduras que tienen color rojo, naranja y amarillo como las zanahorias, la calabaza, el tomate, el pimiento rojo, la remolacha, los albaricoques, el mango, la papaya, el melocotón y las fresas…

 

Si lo que nos preocupa es el cuidado de nuestra piel  , destacaremos los alimentos que contienen betacarotenos o pro vitamina A, puesto que, entre otras funciones, tienen la de ayudarnos al normal mantenimiento de la piel.

 

Es verdad que nos gusta vernos morenos, pero tenemos que vigilar, y broncearnos con cuidado y de manera lenta. Nunca debemos usar cremas de baja protección o tomamos suplementos que nos prometen conseguir un bronceado natural, sin que la evidencia así lo designe.