ARGAL logra la certificación ECOSENSE

ARGAL logra la certificación ECOSENSE para sus instalaciones de Miralcamp (Lleida), siguiendo la línea establecida en su estrategia de sostenibilidad de envases de PET.

ARGAL es uno de los referentes del mercado nacional de fabricación de loncheados cárnicos, con un volumen anual por encima de los 10 millones de kilos y presencia en más de 30 países. La prioridad de la compañía alimentaria es primar soluciones de envasado con mínima huella de carbono, impacto medioambiental reducido y un elevado porcentaje de material reciclado, como son las bandejas termoformadas de PET. Además, estas bandejas se ecodiseñan para maximizar su reciclabilidad y que, tras su consumo, el material sea idóneo para reintroducirse en el circuito productivo de nuevos envases.

Para dar transparencia al compromiso de la compañía con la sostenibilidad, las instalaciones de ARGAL ALIMENTACIÓN en Miralcamp (Lleida) han sido objeto de un proceso de inspección por parte de una entidad acreditada por ENAC bajo la norma ISO/EC 17020 para verificar el cumplimiento de los requisitos del procedimiento ECOSENSE para envasadores de alimentos establecido por la Fundación PLASTIC SENSE.

Con la certificación ECOSENSE, la compañía contribuye a consolidar un modelo de economía circular en el sector de los envases termoformados de PET. De esta forma, asegura la trazabilidad y transparencia en la reincorporación de material reciclado en la fabricación de nuevas bandejas procedente de sus residuos de producción de envases de PET monocapa y multicapa. Gracias a ECOSENSE, no sólo evita que el destino final de este tipo de residuos sea el vertedero, sino que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero al emplear menos energía y recursos que si usaran plástico virgen en la fabricación de sus envases.

El propósito final de ECOSENSE es aumentar el volumen transformado de residuos de envases de PET que se incorpora posteriormente en nuevas bandejas, es decir, en aplicaciones alimentarias, con el mismo valor que las originales, contribuyendo así a alcanzar el objetivo de 10 millones de toneladas de plástico reciclado utilizado para fabricar nuevos productos en 2025 de la Estrategia europea para el plástico en una economía circular.