No hay nada como comer en familia

 

Compartir la comida en familia tiene un sinfín de ventajas, especialmente para los más pequeños. No sólo es una manera de dar el ejemplo adecuado para sentarse a la hora de comer, también es el momento perfecto para compartir las cosas del día a día y fortalecer vínculos. Asimismo, por imitación, los niños aprenden mucho, por lo que no debemos dejar escapar el momento. A continuación los 6 beneficios de comer juntos en familia.

 

1. Mejora la calidad de la dieta

Los niños aprenden por imitación, y “¡si mamá come ensalada, yo también!”. Cenar en familia asegura a los padres que los niños coman más sano ya que se favorece el consumo de alimentos saludables para todos. Sino, puede pasar que los niños cenen perfecto y los padres más tarde tomen “cualquier cosa”.

 

2. Desarrolla y mejora la comunicación

Este es un motivo de interacción familiar: nos contamos cómo ha ido la jornada, cosas del trabajo, actividades de la escuela, planes para el fin de semana… una ocasión más para fortalecer nuestros vínculos familiares, dejando móviles y tabletas de lado…

 

3. Crea buenos hábitos

Especialmente en los más pequeños, comer juntos les aporta y les ayuda, casi por imitación, a la transmisión de una serie de patrones de conducta y de hábito: sentarse bien, hablar y escuchar con respeto, utilizar los cubiertos y otros buenos modales… Además, los niños pueden ayudar a poner y quitar la mesa, a limpiar y a servir a los demás.

 

4. Ahorro de dinero

Preparar una sola comida para todos supone un ahorro considerable de dinero. Se evita el fast food o el encender la cocina varias veces al día para preparar alimentos diferentes para cada miembro. Practicar el Batch Cooking  también puede ayudar, en dinero y ¡en tiempo!

 

5. Mejora el rendimiento escolar

Algunos estudios sugieren que el buen clima que se genera, además del apoyo familiar que percibe el niño, comer y cenar en familia mejora su rendimiento académico. Estos adolescentes tienen mejor salud emocional, lo que incide directamente en la omisión de conductas de riesgo.

 

6. Fomenta la unión familiar

Los niños pueden ayudar a preparar la comida, o a planificar las comidas semanales. Ambas acciones aportan muchos beneficios. Cocinar en familia es  además una actividad que refuerza el hecho de que la comida es un momento de placer, de diversión y de intercambio de experiencias.