Hidratación en verano, ¿qué hay de los helados?

 

 

Cuando llega el verano y suben las temperaturas, mantenernos bien hidratados es más importante que nunca. El calor hace que nuestro cuerpo pierda más agua a través del sudor, y si no reponemos líquidos adecuadamente, podemos sentir fatiga, mareos o incluso deshidratarnos. Pero ¿qué pasa con los helados? ¿Son una buena opción para hidratarnos? Vamos a verlo de manera sencilla.

 

El agua siempre debe ser la base de una buena hidratación. Lo ideal es beber a lo largo del día o tomar alimentos hidratantes  , incluso si no sentimos mucha sed. También ayudan otras bebidas naturales como infusiones frías o agua con limón. Y, por supuesto, muchas frutas como la sandía, el melón o la piña, que son ricas en agua, minerales y vitaminas.

 

¿Y los helados? Aunque son refrescantes y apetecen mucho en verano, no son la mejor fuente de hidratación. La mayoría de los helados industriales contienen bastante azúcar y grasas, lo que hace que, aunque den sensación de frescor, no hidraten realmente. Además, su consumo frecuente puede aumentar el aporte calórico diario sin darnos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita.

 

Esto no significa que haya que renunciar del todo a ellos. Lo importante es no abusar y preparar helados caseros como una opción fácil, fresca y sana para el verano  , como polos de fruta natural o yogures congelados con trocitos de frutas. También puedes completar tus meriendas veraniegas con opciones equilibradas y frescas como un bocadillo ligero con Pechuga de Pavo Argal Bonnatur o una ensalada fría con Jamón Curado de Pavo Argal Oliving y melón  .

 

Mantener una hidratación adecuada no solo nos hace sentir mejor, también ayuda a que nuestro organismo funcione correctamente. Y si acompañamos esto con una alimentación equilibrada, basada en alimentos frescos y de calidad, disfrutaremos del verano con más energía y bienestar.

Este verano, hidrátate bien, cuida tu alimentación y disfruta de opciones frescas y sabrosas que te ayuden a sentirte mejor por dentro y por fuera. ¡Pequeños gestos que marcan una gran diferencia!