La sostenibilidad en la alimentación saludable.

 

 

En la actualidad, la relación entre la alimentación saludable y la sostenibilidad se ha convertido en un tema fundamental. Cada vez somos más conscientes de que lo que comemos no solo afecta nuestra salud, sino también la salud del planeta. Elegir alimentos que sean locales, de temporada y con menor huella ecológica es una forma efectiva de cuidar ambos aspectos: nuestro bienestar personal y el del entorno en el que vivimos.

Optar por productos locales es una de las decisiones más sencillas y poderosas que podemos tomar. Los alimentos producidos en nuestra región suelen requerir menos transporte, lo que reduce significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Además, apoyar a los agricultores locales fomenta la economía local y garantiza que consumamos alimentos más frescos y nutritivos, ya que suelen ser cosechados en su punto óptimo de maduración. Esto no solo beneficia nuestra salud, sino que también promueve prácticas agrícolas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

Consumir alimentos de temporada es otra estrategia clave. Los productos de temporada están adaptados al ciclo natural de la tierra, lo que significa que requieren menos recursos para su cultivo, como energía, agua y fertilizantes.

Además, los alimentos de temporada suelen ser más sabrosos y nutritivos, ya que se cosechan en su momento óptimo. Por ejemplo, en otoño podemos disfrutar de calabazas, manzanas y nueces, mientras que en verano, tomates, fresas y pepinos. Al seguir la temporada, evitamos la dependencia de cultivos fuera de temporada que suelen requerir invernaderos o transporte desde lugares lejanos, incrementando así nuestra huella ecológica.

Elegir alimentos frescos y de temporada reduce la huella ecológica, pero también debemos prestar atención a los envases y plásticos. La producción y eliminación de estos envases tienen un impacto ambiental significativo, afectando la fauna, los ecosistemas y el clima. Optar por productos con empaques biodegradables o reutilizables, y llevar nuestras propias bolsas y envases, ayuda a disminuir el uso de plástico, lo que incide directamente en la salud del planeta.

No debemos olvidar que la producción intensiva de carne, especialmente la de vacuno, es otra de las causas de emisiones de gases de efecto invernadero, consumo de agua y deforestación. Cambiar un poco nuestro patrón de consumo, para incorporar más alimentos de origen vegetal en nuestra dieta no solo mejora nuestra salud, sino que también disminuye significativamente nuestro impacto en el planeta.

En resumen, hacer elecciones alimentarias conscientes y sostenibles es una forma poderosa de cuidar nuestra salud y la del planeta. Elegir productos locales, de temporada y con menor huella ecológica nos permite disfrutar de alimentos más nutritivos, apoyar a nuestra comunidad y reducir nuestro impacto ambiental. La alimentación saludable y sostenible no solo es una tendencia, sino un compromiso que debemos asumir para garantizar un futuro más saludable y equilibrado para todos.

En Argal el compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente es muy importante, por ello incorpora en sus formatos loncheados el sello de Compromiso Argal #respetoporlosostenible, como también la certificación ECOSENSE, que le ha otorgado la Fundación Plastic Sense, de este modo la compañía contribuye a consolidar un modelo de economía circular en el sector de los envases termoformados de PET.