Seguridad alimentaria, también en casa

 

Los alimentos que consumimos y compramos a diario pasan estrictos controles de seguridad y calidad gracias a los avances de la tecnología alimentaria de los últimos años. Los alimentos consumidos en óptimas condiciones nos aportan los nutrientes necesarios para cumplir las funciones en nuestro organismo. Sin embargo, el riesgo cero no existe, y los alimentos, manipulados también en casa, pueden causar enfermedades de origen alimentario.

 

Te explicamos a continuación el decálogo de recomendaciones para las buenas prácticas en la manipulación de alimentos, ¡toma nota!

 

  1. Compra siempre los productos envasados que estén etiquetados. En las etiquetas  podemos encontrar información muy útil y es una garantía de seguridad.

 

  1. No compres alimentos que hayan pasado su fecha de caducidad o de consumo preferente . Revisa también las fechas de los alimentos que ya tienes en la despensa. Tampoco compres aquellos que presenten roturas o golpes en el embalaje.

 

  1. Al comprar alimentos, debemos asegurarnos que no pierden la cadena del frío, especialmente en verano. Para eso, coge los alimentos refrigerados lo último antes de pasar por caja, guárdalos idealmente en una bolsa isotérmica, y al llegar a casa, rápidamente son estos los que colocaremos primero en el refrigerador o congelador.

 

  1. En casa debemos evitar la contaminación cruzada. Para ello nunca mezclaremos alimentos crudos con los que ya están cocinados, además es ideal guardar los alimentos en contenedores herméticos o forrados con papel film o similar (para evitar cruces de olores, jugos…), asimismo o prestaremos atención también a la higiene de utensilios y superficies en la preparación de alimentos y en el orden en la nevera.

 

  1. No dejes los alimentos a temperatura ambiente, descongela los alimentos en refrigeración, y los ya cocidos, o consúmelos o guárdalos rápidamente en la nevera. Asimismo, asegúrate de recalentar muy bien los alimentos ya cocidos.

 

  1. Debemos lavar y desinfectar muy bien la fruta, la verdura y las hortalizas, especialmente las que consumiremos en crudo.

 

  1. Es imprescindible una buena higiene y desinfección de la cocina  (armarios, nevera, superficies) y ¡de nuestras manos! pues pueden ser portadoras de muchos gérmenes.

 

  1. Cocinar los alimentos hasta unos 75 grados es una garantía de seguridad. Así que mucha atención con aquellos alimentos que se consumirán en crudo o medio hecho, pues si no estamos seguros que se han conservado y manipulado adecuadamente, pueden implicar riesgos para la salud: especialmente huevos, carnes, pescados, quesos crudos, fruta con piel y hortalizas.

 

  1. Si vas a consumir pescado crudo o parcialmente crudo debes congelarlo 48 horas a -18 C, también en marinados, ahumados, escabeche, en vinagre… para evitar la infección por anisakis.

 

  1. Los alimentos nunca pueden estar en contacto ni con productos químicos ni con animales, así que mantenlos separados.